The Laughable Duplicity of “Former” Cuban Spy Arturo Lopez-Levy

Tomado de : https://cubaconfidential.wordpress.com/

The Laughable Duplicity of “Former” Cuban Spy Arturo Lopez-Levy

Former Spy Arturo López-Levy, now believed to be in his 8th year as a doctorate candidate.....

By Chris Simmons

The Huffington Post disgraced itself again yesterday with another propaganda piece by admitted “former” Directorate of Intelligence (DI) officer, Arturo Lopez-Levy. His feature, Why Senator Rubio’s Lies Matter,” condemned the Senator for a lack of ethics. Lopez-Levy attacked Rubio for having lied when he claimed his family fled the left-wing dictatorship of Fidel Castro when in reality they fled the right-wing dictatorship of General Fulgencio Batista. The “former” spy said this deception “shined a spotlight on the senator’s moral character.” Lopez-Levy then proceeded to make the outrageous claim that conservative Cuban-Americans (including Rubio) are former Batista supporters.

As ludicrous as Lopez-Levy’s statements are, the real hypocrisy is the layers of lies in which he has encased his own persona. The real name of this perpetual doctoral candidate (now believed to be in his 8th year of studies) is Arturo Lopez-Callejas. After all, this is the name he lived by for over 30 years in Cuba. The faux scholar also now denies his spy career, although he acknowledged his patriotic service to Fidel in his book, Raul Castro and the New Cuba: A Close-Up View of Change.

He also – innocently I’m sure – forgot to tell readers he is Raul Castro’s nephew-in-law. More specifically, he is the first cousin of Castro’s son-in-law, Brigadier General Luis Alberto Rodriguez Primo Lopez-Callejas. Rodriguez leads the Enterprise Administration Group (GAESA), placing him in command of Cuba’s entire tourism industry. According to the Miami Herald, “Rodriguez, married to Castro’s oldest daughter, Deborah Castro Espín, is widely viewed as one of the most powerful and ambitious men in Cuba — smart, arrogant, frugal and a highly effective administrator of GAESA.”  Herald reporter Juan Tamayo also noted that Deborah Castro’s brother is Alejandro Castro Espín, Castro’s chief intelligence advisor.

So to recap, the man who lies about his true name, his career, his family ties, and the privileged life he led in Cuba now has the cojones to question the integrity of another person?  Seriously????

Discurso de María Werlau en foro ‘La Otra Cara de la Moneda’

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article17999567.html#storylink=cpy
¿Hacia dónde va Cuba?

A pesar del alboroto en torno a Cuba para esta cumbre, hay algo muy claro. Cuba sigue siendo una dictadura militar con un gigantesco aparato represivo controlado por una monarquía familiar que es, esencialmente, dueña del país entero.

Ante el rotundo fracaso de la economía de planificación central socialista, el régimen se reconfigura hacia un “modelo autóctono” en un proceso que llama “actualización”. No es más que la transformación del totalitarismo estalinista a una dictadura fascista de capitalismo de estado de corte chino o vietnamita incorporando cambios cosméticos que lo hagan lucir menos objetable. Pretende eventualmente insertarse dentro del esquema del “socialismo del s. 21,” malabarismo semántico que esencialmente define a las dictaduras electoralizadas que avanzan hacia la integración. (Abordaré esto más adelante.)

El neocastrismo aparenta estar en “reforma” o “transición”, pero en realidad efectúa el “cambio fraude” que denunció el líder opositor Oswaldo Payá; supongo que fue la principal razón por la cual lo asesinaron (en el 2012). Se perfila, además, una sucesión dinástica, un relevo generacional que dejará el poder en manos de los hijos de Raúl Castro.

Todo es parte de una estrategia muy estudiada que se despliega gradualmente con gran uniformidad y coherencia; el objetivo central es la supervivencia económica y la preservación del poder dictatorial. Los cambios son y serán de un costo-beneficio a favor del régimen y no alteran significativamente el marco legal, el esquema de poder, ni el modelo económico.

Se avecinan mayores grietas aperturistas que no hay tiempo de enumerar, todo para vendernos la idea de una supuesta transición gradual y pacífica. Pero se sigue reprimiendo, incluso aumenta la represión –en marzo se contabilizaron al menos 610 arrestos. Se usan nuevas y más sofisticadas formas de control. La oposición se manipula de forma siniestra. Todo es para fomentar esperanzas falsas y lograr que se acepten los cambios “desde y dentro del sistema.”

Un trabajo mío del 2013 describe la metodología de la simulada transición. (Ver Maria Werlau, “Cuba: Hacia dónde van las reformas.”)

Esta curiosa ruta hacia la “dictadura del proletariado.” llena de contradicciones e incongruencias, depende del apoyo y la participación de la comunidad internacional, de vender la idea de Cuba como país legítimo, deseable para los negocios y un gran destino turístico. Para eso requiere:

1ro. Moldear la opinión pública internacional, que se hace con sofisticación.

2do. Silenciar sensibilidades en derechos humanos, que hace con retórica de legitimidad distorsionada: “respeto mutuo por la soberanía de cada país y no-interferencia en asuntos internos.”

3ro. Crear la falsa idea de que Cuba no es una amenaza a la seguridad de nadie, que hace nada menos que con la cooperación del presidente de Estados Unidos.

Nada de lo que he descrito devengará en un empoderamiento real del ciudadano cubano ante el todopoderoso estado. Eso sólo podría ocurrir si se desmantelan el aparato represivo y las leyes estalinistas, se abrogan la constitución comunista y el unipartidismo, se garantizan todas las libertades fundamentales, incluyendo la de expresión y propiedad privada, y se instalan un estado de derecho con separación de poderes, un sistema de libre mercado con participación de todos los ciudadanos y, eventualmente, se realizan elecciones libres y pluripartidistas para que el pueblo decida su destino.

Hablemos sobre la cumbre-circo

Como saldo de 56 años de dictadura y vejación sistemática de un pueblo hay incontables crímenes de lesa humanidad, que continúan al día de hoy: miles de asesinatos —incluyendo de decenas, tal vez cientos, de niños—, fusilamientos, presidio político, terribles muertes y agonías en huidas por mar, separación de la familia, exilio o emigración de alrededor del 20% de la nación, confiscación de propiedad, privación de libertades de todo tipo, robo de la esperanza, destrucción material, cultural, y moral de la nación, explotación, golpizas, terror, censura, vigilancia, miseria, escasez y un derroche de maldad y odio, ni hablar de las millonarias pérdidas en vida, propiedad y bienestar que han causado las guerras, subversión, terrorismo y crímenes que Cuba ha provocado o apoyado en Latinoamérica y el resto del mundo. Y todo esto mientras los Castro y sus secuaces hipócritamente saquean el patrimonio nacional y disponen de la isla entera como su finca, disfrutan de hospitales exclusivos, mansiones por todo el país, cotos de caza, islas privadas, yates, viajes y comidas prohibidas al pueblo, y manejan un conglomerado global de empresas capitalistas más nutren sus cuentas millonarias en paraísos fiscales. Ante todo esto y el supuesto progreso de los derechos humanos en el derecho internacional y en la conciencia de individuos y estados, hoy vemos con Cuba, aquí en Panamá, el mundo al revés.

Cuba asiste a esta cumbre en abierta violación a los principios de la Carta Democrática Interamericana firmada en el 2001 por todos los miembros de la OEA. Ahí se plasman los componentes fundamentales de la democracia que Cuba está lejos de cumplir, tanto en sus leyes como en sus prácticas. Su artículo 19 estipula que la ruptura del orden democrático constituye, mientras persista, un obstáculo insuperable para la participación de dicho estado en todas las sesiones y órganos de la organización. Por lo que pienso que no sólo es Cuba que no merece participar.

El gobierno de Panamá sucumbió, con el silencio cómplice de las verdaderas democracias de la región, al chantaje de un grupo de países de los que hoy hablamos en este foro que se destacan por sus abusos a los principios democráticos, por narcotráfico, corrupción, lavado de dinero y gigantescas fortunas personales acumuladas ilícitamente.

Por todo eso, considero esta cumbre una farsa. Además, es una colosal vergüenza que la OEA y sus integrantes se hayan prestando para que aquí, en una república democrática, se corone al dictador cubano, el criminal y asesino en serie general de cuatro estrellas, Raúl Castro, como actor legítimo, incluso líder regional, y que nada menos que quien le ponga la corona sea el presidente de mi gran país, los Estados Unidos, supuestamente la democracia más poderosa del planeta y hasta, hace poco, principal defensora de la libertad.

Tristemente, esta cumbre sirve de inverosímil espectáculo para que la dictadura cubana no sólo goce de total impunidad, sino, lo que es peor, sea ensalzada mientras desparrama su venenosa hegemonía por la región. Lo más absurdo es que la mayor economía del mundo, la más poderosa democracia que ha existido, claudica de manera contundente ante la mafia gobernante de un país enano y en bancarrota. Y es tan así que Raúl Castro se ha jactado de que el Presidente Obama haya reconocido públicamente “el rotundo fracaso y el completo aislamiento de Estados Unidos.” La incongruente paridad otorgada a una dictadura militar permite que Cuba le tire en la cara a los diplomáticos estadounidenses su “preocupación por las violaciones de los derechos humanos en Estados Unidos.” Asimismo, considero que esta cumbre es el beso de muerte a la OEA como organismo promotor y defensor de la democracia. …Con todas las graves implicaciones que todo esto supone. Esperemos que sea sólo por ahora.

El teatro cubano de esta cumbre incluye la burda maniobra de traer una supuesta sociedad civil que es en realidad parte íntegra del estado de partido único. (A saber cuántos almuerzos le han robado a los ancianos cubanos en los desvencijados asilos para semejante despliegue, o si es Venezuela quien paga, como se acostumbra, cuántos rollos de papel higiénico les ha costado.) En Cuba, las verdaderas organizaciones disidentes u opositoras están prohibidas y sujetas a persecución constante. Para mayor vergüenza, varios defensores de derechos humanos cubanos han sido amedrentados y amenazados por oficiales de aduana panameños a su arribo a este país. Otros activistas pacíficos que han viajado desde Cuba y Estados Unidos han sido golpeados por un grupo que salió de la embajada cubana al ir a colocar una ofrenda floral frente la estatua José Martí en un parque de esta ciudad. Los detenidos son las víctimas, los agresores andan tomando mojitos. Ha de suponerse que ciertas autoridades panameñas toman órdenes o sucumben a presiones de la inteligencia cubana. Me cuentan desertores cubanos que han trabajado en esto, que deben sumar varios cientos; tal vez aquí nos acompañan algunos. Acaban de avisarme que el que atacó a mi amigo Orlando Gutiérrez, del Directorio Democrático Cubano, es el jefe del centro en Venezuela de la inteligencia cubana. Conozco a Orlando y a muchos de los activistas pacíficos que fueron agredidos ayer y puedo atestiguar que son gente respetable, decente y sobria incapaces de un comportamiento agresivo. Si buscan el sitio CubaAlDescubierto.com podrán ver los detalles. Es un emplo más de cómo Cuba exporta su modelo. Y aprovecho para leerles de un correo que acabo de recibir de una fuente muy confiable, en boca de un ex diplomático cubano que conoce la metodología del régimen. Me ha consternado mucho porque conozco cómo operan y sé que es muy factible. Esperemos que no sea así, pero valga la advertencia pública:

“Por ahora los excesos de la delegacion paraoficial estan fuera del mas sobrio tono general, pero deben estar preparados para algun conejo que saquen del sombrero en el ultimo minuto.Esta gente ha planificado esto por largo rato y, -en mi opinion-, creo que solo hemos visto el primer acto. No resulta fantasioso imaginar que lleguen incluso a plantar falsas evidencias de un ficticio atentado – basandose en el precedente de posada carriles en panama- para virar la opinion publica en contra de la oposicion cubana. A eso apuntan ya los gritos de terroristas y sus plegables. Una vez circulada esa especie toma tiempo aclarar las cosas. Mientras tanto ellos obtienen su proposito inmediato. A mi juicio podria ser que con su histeria “antiterrorista” estuviesen solo preparando el terreno para presentarnos un truco mayor.”

Todavía para esta cumbre queda algo de denuncia ante la situación de Venezuela. Pero es del todo incoherente, especialmente por parte de Estados Unidos, por la paradójica postura que se tiene hacia Cuba, la procuradora del chavismo que ha logrado convertir a Venezuela en su colonia e invadirla por invitación. Raúl Castro, que bien sabe explotar la debilidad de Obama, voló a Caracas a lanzarle desde allí una amenaza pública de que debiera “entender de una vez que es imposible seducir o comprar a Cuba ni intimidar a Venezuela.” Y por si acaso, se jactó: “Tampoco cederemos ni un ápice en la defensa de la soberanía e independencia, ni toleraremos ningún tipo de injerencia, ni condicionamiento en nuestros asuntos internos.” El que el presidente de Estados Unidos le tolere esto me provoca vergüenza ajena.

Por cierto, los que condenan al gobierno venezolana y no al cubano parecen no darse cuenta de cómo son las cosas. Por suerte, en Venezuela todavía la gente se atreve a la resistencia interna y la denuncia externa es aún coherente y está de moda. En Cuba, el miedo y la escasez son una forma de vida, la población, ya bien sometida, los ha internalizado.

Mientras todavía hay cobertura de la indignación de los venezolanos y los atropellos de su régimen, hacia Cuba los medios noticiosos y los gobiernos, con escasas aunque notables salvedades, se hacen de la vista gorda ante el arresto, los golpes y hasta el asesinato de líderes opositores, miles de presos políticos por peligrosidad pre-delictiva, muertes en dantescas calabozos, farmacias desprovistas hasta de curitas, hospitales cayéndose a pedazos, las colas, los derrumbes.

Nada de esto es noticia, porque la prensa nacional hace tiempo es toda del estado y la mayor parte de la prensa internacional está infiltrada o se autocensura para no perder acceso contrariando al órgano de control de la prensa extranjera, Centro de Prensa Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. Lo que es peor, se hace de la aberración y de la miseria que es Cuba algo chic –los cuidaditos autos viejos, las “exóticas” ruinas de la Habana, bellas modelos con falsos bigotes en uniforme militar, linda disciplina de los niños pioneros en uniforme, el icono Ché Guevara por todos lados…. Y Hollywood va de juerga a la Habana con los príncipes de la dictadura y a comprar humidores de tabaco firmados por Fidel Castro por $330 mil dólares.

La diplomacia “de calzón quitao”

Este mundo del absurdo es tal que el gobierno de Obama, decidido a normalizar las relaciones con Cuba a lo que de lugar, en vez de llevar principios democráticos a Cuba, tal como dice ser su intención, adopta las características de la dictadura en negociaciones secretas que dejaron fuera a sus propios expertos y al Congreso, repitiendo consignas huecas, manipulando la opinión pública, gobernando por decreto en desprecio de la ley y promoviendo la explotación de los trabajadores cubanos en el exterior y el apartheid del capitalismo de estado.

Lo que sí los diferencia, para colmo de males, es que la política de Obama hacia Cuba es improvisada e incoherente mientras que la política de Cuba hacia Estados Unidos es todo lo contrario.

¿Qué explica el éxito del colonialismo cubano?

1ro. Su efectivo y numeroso aparato de inteligencia y su influencia y penetración sistemática durante décadas de gobiernos, organismos internacionales, medios de prensa, mundo académicos en todos los estados de la región. Parece que en Panamá no les ha ido mal.

2do. Un estado policial que no tiene frenos morales, legales, ni institucionales y explota debilidades humanas, chantajea, asesina, secuestra, golpea y miente sistemáticamente.

3ro. La inexistencia de aparatos de contrainteligencia en la mayoría de los países dedicados a frenar a los cubanos.

4to. Un aparato de propaganda mundial de un alcance y sofisticación que provocaría la envidia de Goebbels.

5to. La pasividad y colaboración de las democracias –por oportunismo, chantaje, dejadez, cobardía, miedo, desconocimiento, falta de visión.

6to. La avaricia, ignorancia y complicidad de los que hacen negocios con Cuba sin tomar en cuenta la naturaleza de su sistema, su pobre clima de negocios y su historia de mala paga. Se convierten en cómplices o rehenes al servicio de la dictadura.

7mo. El diseño por parte de Cuba de novedosas y depravadas estrategias usurpadoras que sólo pueden emanar de una inmoral dictadura –el robo en serie al sistema financiero internacional, la exportación de una fuerza trabajadora esclava, convertir a sus ciudadanos en masiva diáspora rentable, usar el altruismo del pueblo hambriento para la descarada venta de su sangre, el tráfico de estado a estado con las partes del cuerpo humano. Como dijo hace poco el ex presidente Vicente Fox, es el “país chupacabras.”

A lo anterior hay que añadirle nuestras propias culpas, en lo que no entro por falta de tiempo.

¿De dónde emana este desastre?

Poniendo en contexto lo que nos dijo el presidente Hurtado hace un rato, estoy convencida que el mayor problema que tenemos es y emana de Cuba, lo dirige Cuba. La pauta ideológica-estratégica de este neocomunismo tiene inspiración gramsciana[1] y viene del Foro de Sao Paulo, creado por Fidel Castro y Lula da Silva en el 1990 después del derrumbe del comunismo soviético para reavivar a la izquierda radical.

Abandona la idea de la lucha armada para llegar al poder por la vía electoral y, con una falsa legitimidad democrática, metodología populista y retórica de lucha de clases, va gradualmente erosionando los valores, estructuras e instituciones de la democracia y suplantando el estado de derecho. Es un plan de alcance hemisférico y de largo plazo, décadas. Su fin es crear la gran patria bolivariana bajo la tutela cubano-venezolana.

Con los enormes recursos de Venezuela y la probada efectividad de los métodos de control cubanos, han comprado, influido, intervenido, desestabilizado, y/o neutralizado a la mayoría, sino a todos, los países latinoamericanos.

El mapa de la región ha cambiado drásticamente; de haber una sola dictadura aislada (Cuba) en una América democrática, hoy la mayor parte de los países han adoptado su modelo, o apoyan, dan sostén económico y, en el mejor de los casos, toleran a bien, a dicha dictadura. Tenemos ALBA, UNASUR, Y CELAC, nuevos organismos regionales cuyo objetivo principal es la exclusión de Estados Unidos y Canadá y el progreso del socialismo del siglo 21. Miembros del Foro de Sao Paulo hoy día son presidentes de once de los más importantes países de la región. Han hecho importantes alianzas con China, Irán y otros estados parias, así como con grupos promotores del terrorismo.

Es la hora de la verdad: he aquí una propuesta de liderazgo a los ex presidentes

En enero pasado, el ex mandatario colombiano Andrés Pastrana, que está con nosotros hoy, y el ex presidente chileno Sebastián Piñera estuvieron por Venezuela para intentar visitar a los líderes opositores y prisioneros políticos Leopoldo López y Antonio Ledezma. El ex presidente de España Felipe González forma un frente de ex presidentes para abogar por los presos políticos y la situación de Venezuela. Por su parte, la semana pasada el ex presidente mexicano Vicente Fox llamando a los Estados Unidos y la OEA a alzar más la voz por Venezuela, añadió: “A veces me pregunto dónde están esos gobiernos que creen en la democracia y que no lideran actuando como demócratas.”

Los ex presidentes, que ya no corren la amenaza de chantajes con repercusiones electorales, debieran tomar esta cumbre como la hora cero. Debieran reconocer el peligro que corren sus propios países y comprender que hay que atacar la raíz del problema para detener la expansión del neocomunismo cubano. Necesitamos que salgan en defensa de los millones que sufrirán las consecuencias del inmovilismo generalizado. Y reconozcan que hay que empezar por donde sale el cáncer, de Cuba, antes de que la metástasis consuma a la región completa.

Los honorables presidentes Hurtado y Pastrana, quienes nos acompañan, Fox, González, Piñera, y muchos otros ex mandatarios latinoamericanos, estadounidenses, canadienses y europeos que vienen a la mente debieran liderar un esfuerzo conjunto y concertado, un frente unido por la democracia que movilice a intelectuales, empresarios, líderes religiosos y cívicos que brinde apoyo a la sociedad civil avocada a esta lucha para hacerle frente a esta grave amenaza. Tienen el prestigio, la experiencia y el acceso a los medios de prensa y demás estamentos necesarios para educar a sus pueblos sobre este calamidad, propiciar la creación de cuerpos de contrainteligencia efectivos en sus respectivos países, exigir a la OEA que actúe según su carta, fortalecer y financiar iniciativas de derechos humanos y pro-democracia y afianzar la democracia con otros esfuerzos de sustancia. Invitémosles a que tomen inspiración en las palabras de Simón Bolívar, de paso rescatando su memoria hacia la verdadera libertad: “en la unión está la fuerza.”

Y si no aceptan la invitación, igual debemos buscar otras soluciones. Nunca debe perderse la esperanza, porque los seres humanos innatamente clamamos libertad y el amor sí es más fuerte. Lo que hay que tener muy claro es que Cuba y los regímenes de su engendro sólo responden a posturas firmes, decididas, inamovibles.

Exclusiva, Jefe de la Inteligencia Cubana en Venezuela, Coronel Alexis Frutos Weeden, le entra a golpes a Orlando Gutierrez en Panama.

Alexis Frutos Weeden

Aqui pueden ver al Coronel Alexis Frutos Weeden en medio de las manifestaciones en Panama.

Alexis Frutos Weeden en plena agrecion a Orlando Gutierrez.

Alexis Frutos Weeden

Del 00:12 en adelante se ve al gordito Coronel de la Direccion de Inteligencia Cubana Alexis Frutos Weeden en la pelea, parece que todavia quiene defender lo indefendible.

Coronel Alexis Frutos Weeden, Embajador de Cuba en Venezuela Rogelio Polanco y Nicolas Maduro.

Alexis Frutos con Generales de la Guardia Nacional Bolivariana

Alexis Frutos con el Mayor General Juan Francisco Romero Figueroa y otros Generales de la Guardia Nacional Bolivariana.

Alexis Frutos

 Alexis Frutos con Mayor General Juan Francisco Romero Figueroa, 

  • Comandante General de la Guardia Nacional Bolivariana.

    Coronel, Alexis Frutos Weeden,  fue segundo Jefe Centro en México, en los años 1989 al 1995, del 1995 al 1999 es uno de los segundo Jefes del departamento M II, reemplazando a Ángel. El MII es el departamento encargado de penetración y trabajos de inteligencia para América Latina, el Caribe y Centro América, ubicado en el piso 6  en el edificio de la Inteligencia en Línea y A.

    Alexis fue Jefe Centro de la Inteligencia Cubana en Panamá del 1999 hasta 2003, su puesto legal en la Embajada era de Consejero de Prensa, ahí comparte con el actual embajador de Cuba en Brasil y también Coronel de la DI Cubana, Carlos Rafael Zamora Rodríguez, y entre los dos se convierten en los reyes del Trapicheo y la pacotilla, pasaba mucho tiempo en Colon, buscando cosas usadas para comprar y mandar para Cuba, después revendiendo estas para sacarle tremenda ganancias que fueron depositadas en el Banco Nacional de Panamá. Estos siempre estaban atrás de las cuentas bancarias de las compañías cubanas para desviar dinero para ellos y sus negocios sucios. Los números de la Embajada cubana en Panamá durante los años 1999 al 2003, nunca cuadraban, y estos sujetos junto a otro oficial de la inteligencia cubana conocido por el seudo Gaspar, pasaron mucho tiempo en estos negocios durante esos años,  se convirtieron en expertos en buscar barcos para mandar toda esta mercancía para Cuba, pagándoles o chantajeando a los capitanes de estos barcos, el asunto era sacarle ganancias a los productos comprados. Estando en Panamá estuvo ligado al arresto de Posadas Carriles, Guillermo Novo Sampoll, Pedro Remón y Gaspar Jiménez Escobedo.

    Alexis y el embajador de Cuba en Panamá estuvieron implicado en el caso de Corrupción del empresario panameño Alejandro Abood, el cual fue detenido en La Habana. Para mas información sobre el caso ver aquí: http://www.autentico.org/oa09555.php

    Cuando regresa a Cuba de Panamá en el 2003, lo ponen como jefe de Departamento M-IV (M-4) Personal y Cuadro, Sección de Pasajes y Tramites, Sección Política, Sección de Psicología, Sección de Servicios, Sección de Transportes, ubicacion Piso 4 en edificio de Linea y A.

    Alexis Frutos junto a Nicolas Maduro.

    Alexis Ahora es Ministro consejero en la embajada de Cuba en Caracas, siendo segundo a Rogelio Polanco, pero la realidad es que es Coronel de la DI cubana, y el Jefe de los servicios de espionaje cubanos en Venezuela.

    Alexis actualmente tiene un Apartamento en la Ciudad de La Habana en la calle Carmen numero 54, apartamento 3, entre San Lázaro y San Anastacio, Lawton.

     Alexis  esta casado con Mayra Mena y tiene dos hijas Patricia Frutos Mena, y Mayra Frutos Mena.

    De Patricia la hija mayor, nace el 22 de julio de 1980 su carnet de identidad 80072206139  y sabemos que atendió a la escuela secundaria Diurna No. 66, Ida Appendini Dagasso, mientras su padre estuvo destacado en México, después llegando a Cuba entra a estudiar a la Vladimir Ilich Lenin,  graduándose en 1998, ahí conoce a mucha gente importante para su futuro, uno de ellos es Ernesto Valdés Alonso, hijo del Comandante Ramiro Valdés. Patricia después se gradúa del Instituto Politécnico José Antonio Echevarría (Cujae) en el 2003, y pasa a trabajar al MIREX, donde trabaja en Calzada No. 360, entre G y H, Vedado Plaza, el teléfono en su oficina era el (537) 836-4231.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González  pasandola bien en China, Pregunta, Cuantos funcionarios del MINREX pueden comprarse una camara asi.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González  pasandola bien en China, Pregunta, Cuantos funcionarios del MINREX pueden comprarse una camara asi.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González en Madrid con los Jamones que el pueblo cubano no puede comer.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González en Madrid con los Jamones que el pueblo cubano no puede comer.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González en frente al estadio Santiago Bernabeu en Madrid.

    Patricia Frutos Mena con su esposo Félix Lorenzo González en frente al estadio Santiago Bernabeu en Madrid.

    El teléfono móvil de Patricia en Cuba es pagado por su padre del dinero que tiene escondido en los bancos panameños, Patricia se caso el 31 de Mayo del 2011 con Félix Lorenzo González  y ahora trabaja como Agregada Diplomática en la Embajada de Cuba el Beijing, China, ahí se reencuentra con su viejo amigo de la Lenin, Ernesto Valdés Alonso, el cual trabaja en la misma embajada, con un cargo de Tercer secretario junto a su esposa Anabel Mariño López, como Agregada Cultural.

    Mayra Frutos Mena, vive hoy en dia junto a su padre en Caracas, Venezuela.

    Mayra Frutos Mena, vive hoy en dia junto a su padre en Caracas, Venezuela.

    Mayra Frutos Mena en los Cerros de Caracas.

     

    Mayra Frutos Mena en los Cerros de Caracas.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    El coronel Alexis Frutos Weeden es acompañado en Venezuela por su hija menor Mayra Frutos Mena, la cual nació el 11 de Enero de 1982, es diseñadora grafica y su carnet de Identidad Cubano es 82011108415 y si esta hija también tiene dos teléfonos móvil pagado por Papa y sus cuentas en el extranjero.

    Solo tenemos datos de que Alexis Frutos Weeden tiene una hermana llamada Santa Lucia Frutos Weeden, nacida el día 6 de Julio de 1953, que actualmente vive en calle 15, numero 173, entre 10 y 12, El Valle, Granma.

La vida oculta de Fidel Castro/Juan Reinaldo Sánchez

La vida oculta de Fidel Castro/Juan Reinaldo Sánchez

La fortuna del monarca

¿Fidel Castro es pudiente? ¿Posee una fortuna oculta? ¿Dispone de una cuenta secreta en un paraíso fiscal? ¿Nada en oro? A menudo me han formulado esas preguntas. En 2006 la revista estadounidense Forbes intentó contestarlas publicando un artículo dedicado a las fortunas de los reyes, reinas y dictadores del planeta. Colocaba la de Fidel entre las diez primeras, al lado de las de Isabel II, el príncipe Alberto de Mónaco y el dictador guineano Teodoro Obiang. Avanzaba la cifra de novecientos millones de dólares a partir de una extrapolación: la revista había atribuido a Fidel Castro una parte de la cifra de negocios de empresas creadas y controladas por el Comandante (Corporación Cimex, el Centro de Convenciones y Medicuba), donde ha colocado a allegados que sujetan por él los cordones de la bolsa. Basándose en testimonios de numerosos altos funcionarios cubanos que desertaron, la revista afirmaba que Fidel malversaba y utilizaba una parte nada desdeñable de la riqueza nacional a su antojo. Lo cual no es falso. Y si bien la metodología de Forbes era aproximativa, la tónica era la adecuada…

La publicación estadounidense logró enfurecer al Comandante, quien pocos días después respondió a tan «infames calumnias». Afirmó que no poseía nada más que sus novecientos pesos de salario mensual, es decir, veinticinco euros. Lo cual resulta de lo más cómico cuando conoces la realidad de su tren de vida cotidiano, y cuando has visto año tras año a los dirigentes de las empresas del Estado seguir las instrucciones y rendir cuentas al Líder Máximo (quien lo decide todo), ya sea directamente o por mediación de sus dos ayudantes, Pepín Naranjo, su edecán, y Chomy, el secretario del Consejo de Estado (es decir, su secretario particular, puesto que Fidel preside la institución).

Nadie podrá jamás evaluar con precisión la fortuna del Comandante. Sin embargo, para acercarnos a la verdad, es preciso comprender antes la realidad cubana, partiendo del hecho de que Fidel Castro reina como monarca absoluto sobre su isla de once millones de habitantes. En Cuba, es la única persona que puede disponer de todo, apropiárselo, venderlo o darlo. Sólo él puede autorizar, de un plumazo, la creación (o el cierre) de una empresa del Estado, en la isla o en el extranjero. Reunidas en conglomerados, todas las sociedades nacionales son administradas como empresas privadas y colocadas bajo el control de tres instituciones principales: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR, dirigido por su hermano Raúl hasta 2008), el Ministerio del Interior (MININT, estrechamente vigilado por Fidel) o el Consejo de Estado (presidido por él). Es Fidel quien nombra a los responsables y los revoca. De hecho, tal modelo de funcionamiento convierte a Fidel en el súper presidente y director general del «holding Cuba», cuyo organigrama concibió. ¡Cuántas veces lo habré oído, en su despacho, transmitir directrices económicas a Pepín, a Chomy o incluso a Abrantes, el ministro del Interior, relacionadas con la venta de tal activo o la creación de tal empresa fantasma en Panamá (con el fin de burlar el embargo estadounidense)!

Cuba es la «cosa» de Fidel. Es su dueño y señor, a la manera de un terrateniente del siglo XIX. Todo sucede como si él hubiera transformado y ampliado la hacienda de su padre para hacer de Cuba una única hacienda de once millones de personas. Dispone de la mano de obra nacional a su capricho. Por ejemplo, cuando la Universidad de Medicina forma médicos, no es para que éstos ejerzan libremente su profesión, sino para que se conviertan en «misioneros» enviados bajo sus órdenes a chabolas de África, Venezuela o Brasil, conforme a la política internacionalista imaginada, decidida e impuesta por el jefe del Estado. Ahora bien, si están de misión en el extranjero, estos buenos samaritanos no perciben más que una parte del salario que debería pagarles el país de acogida, pues la parte más importante revierte al Gobierno cubano, que hace las veces de prestador de servicios. Del mismo modo, los hoteleros extranjeros, franceses, españoles o italianos, que contratan a personal cubano en la isla no retribuyen directamente a sus empleados, como es el caso en cualquier sociedad libre: pagan los salarios al Estado cubano, que factura dicha mano de obra a precio de oro (y en divisas), antes de entregar una ínfima parte a los trabajadores en cuestión (en pesos cubanos, que no valen casi nada). Esta variante moderna de la esclavitud no deja de recordar la relación de dependencia que existía en las plantaciones del siglo XIX respecto del amo todopoderoso. Por lo demás, se halla en absoluta contradicción con los principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los cuales estipulan textualmente que «todo trabajador tiene derecho a percibir un salario sin la intervención de un intermediario».

Para librarse de todo control, Fidel, que está por encima de las leyes, creó hace mucho (en los años sesenta) la famosa «reserva del Comandante». Se trata de una cuenta particular constituida con fondos especiales extraídos de la actividad económica nacional. Destinada al uso exclusivo del Comandante, escapa a toda comprobación. Fidel la utiliza a discreción. Casi sagrada, la reserva del Comandante es intocable. Por supuesto, Fidel explica que las necesidades de la Revolución, es decir, la amenaza de una agresión imperialista, imponen este tipo de gestión poco ortodoxo. En realidad, la reserva sirve tanto para los intereses privados de Fidel Castro como para la acción pública. Es la paga que le permite vivir como un rey sin preocuparse jamás de los gastos. Pero también es la que lo autoriza a mostrarse magnánimo cual gran señor cuando se desplaza por «sus» tierras, a través de «su» isla. En efecto, Fidel puede echar mano en todo momento de su hucha para ordenar construir un dispensario, una escuela, una carretera, o para atribuir vehículos a determinado municipio (porque la reserva comprende también un parque automovilístico) sin pasar por un ministerio o una administración. Basta con que el benefactor se vuelva hacia su edecán y le indique una cantidad para que el proyecto se convierta en realidad…, y para que Fidel pase por ser un hacedor de milagros. Es decir, un populista.

Sin embargo, su relación con el dinero no es de la misma naturaleza que la de los nuevos ricos, como el italiano Silvio Berlusconi o el expresidente argentino Carlos Menem, tan propensos al lujo, el consumismo y los placeres inmediatos. Cierto es que el austero Fidel Castro no descuida su propia comodidad. Cierto es que el Líder Máximo posee (en secreto) un yate de casi treinta metros. Pero no experimenta el deseo de sustituirlo por un modelo último grito, más moderno, más vistoso. Para él, la riqueza constituye ante todo un instrumento de poder, de supervivencia política, de protección personal. A este respecto, conociendo su carácter precavido y su mentalidad de viejo campesino español, resulta inimaginable que no haya tomado medidas y protegido sus espaldas (como hacen todos los dictadores), por si él y su familia tuvieran que huir de Cuba e instalarse en el extranjero, por ejemplo en Galicia, la tierra natal de su padre. Por otra parte, un día, Dalia, su mujer, me dijo como de pasada: «No te preocupes, Sánchez, el futuro de la familia está asegurado». Al ser considerada un instrumento de la Revolución, en la cumbre del poder la reserva no se contempla como un tema tabú. Se habla de ella con normalidad, sin perífrasis, en presencia de Fidel o en boca de éste. No constituye un secreto de Estado. Lo que sí lo es, en cambio, es la cuantía de la reserva. Desde que existe, es decir, desde los años sesenta, se reflota de manera constante, a medida que el Comandante hace uso de ella. Cuando Cuba dependía de las subvenciones procedentes de la URSS, era frecuente oír a Fidel decir a Chomy, su secretario particular, que extrajera de dichas subvenciones un importe de x millones de dólares (porque la unidad de cuenta de Fidel es el dólar) y los ingresara en la reserva. Del mismo modo, el Líder Máximo podía disponer del petróleo soviético como le viniera en gana: donar una parte a Nicaragua o vender otra en el mercado negro para generar liquidez. Con el oro negro venezolano cedido por Hugo Chávez a precio de amigo estoy seguro de que ese modo de gestión a discreción ha perdurado.

Diversas fuentes alimentan ese fondo especial, empezando por las empresas colocadas bajo la tutela del Consejo de Estado (dirigido por Fidel), como indicaba la revista estadounidense Forbes en 2006. Entre éstas: la Corporación Cimex (bancos, construcción inmobiliaria, alquiler de vehículos, etc.), Cubalese (empresa disuelta en 2009, que proporcionaba a embajadas y empresas extranjeras servicios como el alquiler de mano de obra cubana o alojamientos) o incluso el Palacio de Convenciones, creado en 1979 para acoger la 6.ª cumbre de los No Alineados y dirigido por el fiel Abraham Maciques. Un día en que éste recibió a Fidel ante dicho centro de convenciones, a mediados de los años ochenta, lo vi entregarnos una bolsa de viaje que contenía un millón de dólares en efectivo. Como siempre, fue el edecán Pepín Naranjo el encargado de trasladar y consignar la cantidad en la reserva. Otro día, también a mediados de los años ochenta, fue el ministro del Interior José Abrantes quien entró en el despacho de Fidel con una maleta llena de billetes y pronunció la expresión consagrada: «¡Comandante, esto es para la Revolución!». Fidel se limitó a contestar «Muy bien» y se volvió hacia Pepín para decirle que lo ingresara en la reserva.

Sé que el director de la Banca Nacional, Héctor Rodríguez Llompart, era el consejero económico de Fidel, pero desconozco los circuitos financieros y si existen cuentas en el extranjero (en mi opinión, tal sería el caso). Una cosa es cierta, no obstante: a Fidel nunca le ha faltado dinero en metálico. Pude constatarlo, por ejemplo, en Harare (Zimbabue), cuando me confiaron una maleta con doscientos cincuenta mil dólares en metálico para preparar la llegada del jefe del Estado cubano.

Entre los episodios más divertidos de que he sido testigo se encuentra éste: en cierta ocasión, oí a Fidel decir a Pepín y a Chomy que parte de los fondos de la reserva servirían para prestar dinero a la Banca Nacional, dirigida por Llompart. Ahora bien, ese par, Llompart y Fidel, habían fijado las tasas de interés en el 10 %. Dicho de otro modo, el Comandante iba a prestar un dinero que no le pertenecía al país que gobernaba, mediante la banca cuyas tasas de interés fijaba él, ¡y a embolsarse de paso el 10 % de los beneficios!

A la hora de alimentar la reserva, Fidel no escatima los medios. A tal efecto, es capaz de comportarse como un jefe de pyme. Así, ha contribuido con su flota de la Caleta del Rosario, su puerto deportivo particular, donde, además de su yate Aquarama II, posee dos barcos de pesca llamados Purrial de Vicana I y II, uno de cuyos capitanes se llama Emilio. Tras sus salidas al mar, sus capturas son enviadas a las unidades de congelación del puerto de La Habana y a la Unidad 160 (la plataforma logística de la escolta de Fidel). Estas capturas no se destinan al consumo de la familia Castro, que no come pescado congelado: se venden en uno de los mercados de alimentación más importantes de La Habana, el Super Mercado, situado en la esquina de la Tercera Avenida y la calle 70 del barrio de Miramar. Del mismo modo que un grano no hace granero pero ayuda al compañero, una unidad de producción de pavos y una granja de cría de corderos coadyuvan al mismo propósito: aumentar la reserva. A lo que cabe añadir los negocios emprendidos en Luanda durante la guerra de Angola en el kandonga, el famoso mercado negro angoleño, donde los cubanos fueron hiperactivos a lo largo de quince años. Cosa que también permitió incrementar la reserva del Comandante.

En el momento de la aparición del artículo en Forbes, el historiador Eusebio Leal, muy cercano a Fidel, había salido a la palestra para defender la reputación del Comandante. Como prueba del altruismo del Líder Máximo, reveló que en los años noventa éste le encargó distribuir entre los museos y los centros culturales 11.687 obsequios recibidos por él, entre los que había cuadros, joyas, objetos de marfil y valiosos tapices procedentes de ciento treinta y tres países. Puede que sea cierto. Pero no demuestra nada. Porque en lo que a mí respecta, bien que vi los diamantes de contrabando en el despacho de Fidel. Originarios de Angola, habían sido enviados por Patricio de la Guardia y Arnaldo Ochoa, jefe de la misión del MININT y jefe de la misión militar cubana, respectivamente, en ese país africano sumido en la guerra. Eran diamantes de pequeño tamaño, guardados en una caja de puros Cohiba. Chomy, el secretario, y Pepín, el edecán, se los iban pasando de mano en mano en presencia de Fidel, su médico personal, Eugenio Selman, y yo. Todavía recuerdo su diálogo.

—Bien, Pepín, ya sabes lo que hay que hacer. Los vendes en el mercado internacional…

—Sí, Comandante —respondió el edecán, convertido de repente en experto en gemología—. Pero ya sabe que el valor de estas piedras no será demasiado elevado, porque son pequeñas… Bien, en todo caso algo han de valer, porque su tamaño será apreciado en joyería.

En lo tocante a los negocios, Fidel tiene en ocasiones la mentalidad de un pirata del Caribe. Situarse fuera de la ley, navegar en la informalidad, practicar el contrabando no le plantea ningún problema, puesto que las circunstancias lo exigen y su postura de resistencia ante el embargo estadounidense lo autoriza todo. Por otra parte, contrariamente a lo que él afirma, siempre ha estado al corriente de todas las actividades ilícitas (incluido el tráfico de drogas en los años ochenta) concebidas y llevadas a la práctica por Patricio de la Guardia y Arnaldo Ochoa, quienes, en el seno del Departamento MC (Moneda Convertible), se esforzaban por hacer acopio de divisas sin importarles los medios, con el fin de apoyar a la Revolución. Del mismo modo, Fidel estaba al corriente de las actividades paralelas del ministro del Interior José Abrantes, quien ordenaba fabricar falsos tejanos Levi’s en talleres clandestinos (donde trabajaban prisioneros cubanos) y traficaba con Chivas Regal adulterado para comercializarlo en el mercado negro de Panamá. Y siempre con la misma finalidad: irrigar la «reserva del Comandante en Jefe».

Todas estas operaciones comerciales las conozco porque Fidel y su entorno hablaron de ello en mi presencia durante diecisiete años seguidos, y porque Pepín y Chomy, con los que yo colaboraba estrechamente a diario, rendían cuentas con regularidad al Comandante en Jefe sobre el particular, sin recelar de mi presencia porque, ciertamente, por entonces yo pertenecía al círculo más íntimo del Jefe.

En cualquier caso, el «golpe» más logrado de Fidel fue tal vez ordenar, en 1980, la reactivación temporal de la mina de oro de la Dolita, en la isla de la Juventud, la gran isla en forma de torta situada al sur de las costas cubanas. Después de haber agotado el filón, los españoles la habían cerrado definitivamente en tiempos de la colonia. Sin embargo, tras enterarse de que la cotización mundial del oro conocía un boom, a Fidel se le metió en la cabeza comprobar si por ventura los equipos modernos permitirían extraer de la Dolita un poco de mineral residual que se hubiera pasado por alto. Su intuición fue certera: se recogieron entre sesenta y setenta kilos de oro, que se fundieron en lingotes. Los vi con mis propios ojos cuando fueron trasladados al palacio para mostrárselos a Fidel. Pepín me pidió que los ayudara a transportarlos en una carretilla, por eso pude calcular el peso: un solo hombre no podía levantar todo aquel metal de una vez. No me tomé la molestia de preguntar para qué iba a servir el botín, ni cuál era su destino: ya conocía la respuesta…

Como resulta imposible evaluar la fortuna de Fidel Castro, al menos se puede intentar calcular su patrimonio. En un país donde no existe mercado inmobiliario, es difícil tasar la inmensa propiedad de Punto Cero (con su piscina, su parque arbolado y sus invernaderos) o la isla paradisíaca de Cayo Piedra. Estos bienes excepcionales no dejan de poseer un valor intrínseco, que sería fácil comparar con sus equivalentes en el mercado del lujo, muy cotizados en el mar de las Antillas, las Bahamas, Granada o Antigua. Así, la isla privada de Cayo Piedra valdría, como mínimo, entre dos y diez millones de dólares.

Ahora bien, el patrimonio de Fidel no se limita a esas dos residencias principales. A ellas hay que sumar docenas de otras. Para ceñirme a una evaluación rigurosa, objetiva y minimalista, me limitaré a la veintena de casas al servicio exclusivo del Comandante, que conozco por haberlas pisado y visto con mis propios ojos, sin tener en cuenta otras viviendas que podrían pasar por alojamientos oficiales.

Pasaremos revista a esa cartera inmobiliaria, región por región, de oeste a este de la isla. En la provincia de Pinar del Río, en el extremo occidental de Cuba, posee tres bienes: la casa del Americano (con piscina al aire libre), la granja de la Tranquilidad, en el paraje llamado Mil Cumbres (muy poco frecuentada por Fidel; yo sólo fui dos veces), y La Deseada, un pabellón de caza que conocí bien, situado en una zona pantanosa y donde caza patos en invierno.

En La Habana, el Comandante (aparte de la propiedad de Punto Cero), tiene seis eventuales residencias: la casa de Cojímar, que fue su primera vivienda tras el triunfo de la revolución, en 1959; la de la calle 160, en el distrito de La Playa, bastante lujosa; una tercera reservada a sus citas galantes: la casa de Carbonell, situada en el recinto de la Unidad 160; una adorable casita en Santa María del Mar, estilo años cincuenta, encarada al mar y al lado del hotel Trópico (en el municipio de La Habana del Este), y por último, las dos casas provistas de refugios antiaéreos para la familia Castro en caso de guerra: la casa de Punta Brava (donde Dalia vivió en 1961 antes de convivir con Fidel) y la casa del gallego, muy cerca de la Unidad 160.

En la provincia de Matanzas, posee dos residencias de verano en los litorales norte y sur: en el norte, una casa situada en el corazón de la estación turística de Varadero, muy apreciada por los hijos que ha tenido con Dalia porque da a la playa; y en el sur, La Caleta del Rosario (en la bahía de Cochinos), donde una marina sirve de puerto de amarre para el yate Aquarama II y el resto de la flotilla privada del Comandante. Más al este, en la provincia de Ciego de Ávila, otra casa da a la arena fina: es la de la Isla de Turiguanó, cerca del centro turístico Cayo Coco, muy apreciado por buceadores de todo el mundo, en la costa septentrional de Cuba.

En la provincia de Camagüey, siempre más al este, se encuentra la pequeña hacienda de San Cayetano, la cual, aunque Fidel no monta a caballo, posee un picadero exterior (conocido como «palestra» en el mundo de la equitación). Otra vivienda, llamada Tabayito, siempre en Camagüey, queda oculta en el interior de un complejo que alberga otras viviendas reservadas a los miembros de la nomenklatura. Por último, conozco otra propiedad llamada Guardalavaca, en la provincia de Holguín, y dos residencias en Santiago de Cuba, la gran ciudad situada en la parte oriental de la isla: una casa en la calle Manduley (con dos pisos y una bolera) y otra, con piscina, en el interior de un complejo perteneciente al Ministerio del Interior.

No estoy seguro de que el presidente de Estados Unidos disponga de un patrimonio inmobiliario tan surtido. No obstante, cualquiera que sea la respuesta a este interrogante, Fidel jura y perjura, y te pide que lo creas, que sólo gana novecientos pesos al mes…

 

EXCLUSIVE: Senior Cuban Spies Leading “Normalization” Talks With US

Tomado de: https://cubaconfidential.wordpress.com/2015/01/20/exclusive-senior-cuban-spies-leading-normalization-talks-with-us/

Josefina Vidal Expected Choice as Cuban Ambassador to US

Gustavo Machin

Josefina Vidal

By Chris Simmons

Two career Cuban spies, Josefina Vidal Ferreiro and Gustavo Machin Gomez, will lead this week’s migration and normalization discussions with the United States. The pair are members of Cuba’s primary foreign intelligence service – the Directorate of Intelligence (DI), and serve as Director and Deputy Director, respectively, of the North American Division in the Ministry of Foreign Affairs (MINREX).  This is Machin’s second time in the Division, having served as Deputy Chief in 2003 and Division Chief from 2004-2005.

As Havana’s lead “diplomats” on U.S.-Cuban relations, they handled the Alan Gross negations, the return of three of Havana’s jailed spies, and the artificial insemination of DI officer Adriana Perez O’Connor (wife of freed spy Gerardo Hernandez). Perez was a member of the Wasp Network – the largest Cuban spy ring ever known to operate in the US, but after her husband’s arrest, was allowed to return to Havana in a humanitarian gesture. Incidentally, when details are eventually released regarding the Obama administration’s secret talks to restore US-Cuba relations, Vidal and Machin will undoubtedly be at the center of events.

From the DI’s perspective, MINREX’s North America Division is now seen as a de facto wing of the spy service. This assignment is so important that three former members were appointed to ambassadorships. Now we are witnessing the unprecedented return of AmbassadorGustavo Machin to serve as Josefina Vidal’s deputy. Given this pattern of events, I think it’s fairly safe to say Vidal is Raul Castro’s choice to be the first Cuban Ambassador to the United States.

Espionage Backgrounds

Little is publicly known about Vidal’s espionage career.  In May 2003, the US expelled 14 Cuban diplomats for espionage. Seven diplomats were based at the Cuban Mission to the United Nations and seven at the Interests Section. Among the seven Washington-based spies declaredPersona Non Grata was First Secretary Jose Anselmo Lopez PereraHis wife, First Secretary Josefina Vidal, also known to the US as a Cuban Intelligence Officer, voluntarily accompanied her expelled spouse back to Cuba.

Previously, Vidal’s lone known success was her support to the influential Council on Foreign Relations (CFR); in particular, Julia E. Sweig, a CFR Senior Fellow and Deputy Director of the Latin America Program. In her book, Inside the Cuban Revolution: Fidel Castro and the Urban Underground, Sweig profusely thanked six Cuban spies for assisting her with her research. The six intelligence officers were Jose Antonio Arbesu, Ramon Sanchez Parodi, Fernando Garcia Bielsa, Hugo Yedra, Jose Gomez Abad and Josefina Vidal.

The son of a revolutionary hero, Gustavo Machin Gomez, was expelled in November 2002 in retaliation for the Ana Belen Montes case. In 2003, he was Deputy Director of MINREX’s North America Division and Chief the following year. In 2006, he was appointed Cuba’s first ambassador to Pakistan, where he is believed to have targeted US counterterrorism operations in the region. He then returned home to head the International Press Center before his current assignment.

DI officer Johanna Tablada preceded Machin in his second tour as Deputy Division Chief before her appointment as ambassador toPortugal.  She was suspected of being assigned to Department M-I, the elite element focused on targeting the US intelligence community, universities, and Congress.

Eduardo Martinez Borbonet previously assisted Vidal as a Counselor in the North America Division.  In November 2011, two weeks after a landslide victory propelled longtime Havana-ally Daniel Ortega into a controversial third term, he became Havana’s ambassador to Nicaragua.

In late December 1998, First Secretary Martinez Borbonet was expelled for his involvement in the South Florida based Wasp Network.  The diplomat-spy served at the Cuban Mission to the United Nations (CMUN), the traditional hub for Havana’s US-based espionage operations. He had arrived approximately eight years earlier as a lowly Third Secretary.