El principal operativo de Cuba en Bolivia: Embajador Carlos Rafael Zamora, Coronel de la Dirección de Inteligencia.

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Carlos Rafael Zamora, Coronel de la Dirección de Inteligencia de Cuba.

El dictador boliviano, Evo Morales, es un “agente,” instrumento del régimen cubano y de su servicio de Inteligencia. El embajador de Cuba en Bolivia, Carlos Rafael Zamora Rodríguez es su oficial de caso, como se dice en la jerga de los servicios de inteligencia.

La Dirección de Inteligencia de Cuba (DI) es la institución que dirige todo el aparato de penetración, influencia y subversión de Cuba en el mundo. (Antiguamente se conocía como Dirección General de Inteligencia, DGI). La Inteligencia cubana desestabiliza, chantajea, subvierte, financia y realiza cuanta actividad ilegal sea necesaria para imponer los intereses de Cuba en el mundo, lo que no hacen los gobiernos democráticos que sufren estos ataques por parte de Cuba.

Carlos Rafael Zamora Rodríguez, “El Gallo,” como es conocido dentro de la DI, tiene 76 años y nació en la antigua provincia de Oriente, Cuba, en el 1943. Dos antiguos compañeros de Zamora y de su esposa en el servicio de Inteligencia cubano aportan detalles de las carreras de ambos.

Zamora ingresó a la Inteligencia en 1968 como oficial en la sección Estados Unidos-Canadá del Departamento de Análisis. En 1974, fue designado oficial de análisis en el centro de la Inteligencia cubana en New York, que desarrolla su trabajo contra los Estados Unidos bajo la fachada de representación diplomática del gobierno de Cuba ante Naciones Unidas. Allí, con Ricardo Alarcón de Quesada como embajador ante Naciones Unidas, Zamora se destacó en su actividad profesional. En 1978, luego de doce años como embajador, Alarcón regresó a Cuba al unísono con Zamora y lo pidió a la Inteligencia en prestación de servicios para hacerlo jefe del Departamento de Prensa Extranjera del Ministerio de Relaciones Exteriores. Alarcón había sido nombrado Viceministro Primero de dicho ministerio y, bajo su control, se encontraba dicho departamento.

A partir de ese momento, Zamora quedó con una fachada profunda del Ministerio de Relaciones Exteriores a la vez que continúo siendo un oficial operativo de la Inteligencia. Su caso es similar al del Vicepresidente del Consejo de Ministros y de su Comité Ejecutivo, Ricardo Cabrisas Ruíz (el oficial “Crystal”), quien ingresó a la Inteligencia a principios de los años sesenta y, luego de destacarse como jefe de centro en Canadá, fue nombrado Viceministro de Comercio Exterior en 1970 (en prestación de servicios) y ascendido a Ministro en 1980, continuando su carrera hasta ahora en la máxima nomenclatura. Según la costumbre del servicio de Inteligencia, ambos Zamora y Cabrisas siguen siendo parte de la plantilla operativa de la Inteligencia, ascendiendo militarmente y cobrando sus salarios en la Inteligencia, amparados en sus fachadas profundas.

En 1984, Zamora fue nombrado embajador de Cuba en Ecuador y fue acompañado por su esposa, Maura Isabel Juampere Pérez, también oficial operativa de la Inteligencia. Maura había ingresado a la Inteligencia cubana a principios de los años setenta. Se dice que es muy capaz y eficiente en su trabajo. A raíz de la deserción en Ecuador en enero de 1989 de Enrique García Díaz, alias “Walter,” alto oficial operativo de la Inteligencia cubana, tanto Zamora como Maura fueron retirados del país. Había quedado comprometida toda la base clandestina del trabajo secreto de Cuba para desestabilizar y controlar a la joven democracia ecuatoriana, incluida la financiación ilegal de campañas políticas presidenciales por parte de los servicios cubanos.

Coronel Maura Juampere, izq., y el embajador de Cuba en Brasil, Coronel Carlos Zamora, con Monica Monteiro, 21 de noviembre de 2012.

Maura Juampere, coronel de la Inteligencia cubana con fachada de Consejera Cultural de Cuba en Brasil, y esposa del embajador, en Brasil, 21 de noviembre de 2012.

El Coronel Zamora presenta sus credenciales de embajador de Cuba al presidente de Bolivia, Evo Morales, 11 de marzo de 2019.

Su trayectoria demuestra que Zamora es uno de los mas destacados operativos de la Inteligencia cubana en las Américas. No se conoce de oficial alguno, en la historia del servicio de Inteligencia cubano, que haya ocupado tantas posiciones de embajador en la región como Zamora. Esto demuestra que es un “duro” eficiente.

En el 1990, Zamora y su esposa regresaron al centro de la inteligencia cubana en New York, él iba como embajador alterno de Cuba ante Naciones Unidas. En 1998, Zamora fue nombrado embajador de Cuba en Panamá, donde permaneció hasta el 2004, cuando se produjo una ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países. De 2009 a 2013, fue embajador de Cuba en Brasil y del 2017 a 2018 en El Salvador. Finalmente, en marzo del 2019, el Coronel Zamora presentó sus cartas credenciales como embajador de Cuba en Bolivia. En todos sus puestos, ha estado acompañado de su esposa, la experimentada oficial de la Inteligencia cubana.

Si analizamos los países y las coyunturas históricas de cada uno cuando fue nombrado embajador, es notable que todos han sido países de importancia para la dictadura cubana en situaciones políticas complicadas para los intereses cubanos. Si sumamos la destacada actividad de su esposa, respaldada por los cargos diplomáticos que ha ocupado y por ser la esposa del embajador, ambos son un binomio “explosivo” perfecto para imponer los objetivos de Cuba. Estos espías cubanos también tienen costumbres peculiares. Según cuentan sus allegados, al menos en el pasado, Maura dejaba descansar a la cocinera y preparaba exquisitas croquetas que su marido acostumbraba a desayunar con huevos fritos y una cerveza.

La dirección de Zamora y su esposa en Cuba es Calle 3ra # 4206 entre 42 y 44, Miramar, Ciudad Habana y su número de teléfono es (+53)7 2036594.

Bolivia es un satélite, junto con Venezuela y Nicaragua, del proyecto del Foro de Sao Paulo, que busca llevar al socialismo del siglo 21 (neocomunismo) al poder en una América integrada y liderada por Cuba. La llegada de Evo Morales al poder fue uno de los éxitos del trabajo sistemático de Cuba durante seis décadas para subvertir la democracia en la región y llevar la revolución al continente —un plan concebido, desarrollado e inicialmente financiado por Fidel Castro hasta lograr acceder a las riquezas de Venezuela.

Próximamente continuaremos desnudando los operativos cubanos en Bolivia.

Los esposos, ambos coroneles de la Inteligencia cubana, Carlos Rafael Zamora y Maura Juampere, en un reunión del FMLN, El Salvador, 28 de enero de 2018.

¿Quién manda en Cuba?

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Aquí les pongo un video del día 15 de Octubre del 2019, fue tomado durante la visita del secretario del Consejo de Seguridad de la Federación de Rusia Nikolái Pátrushev.

Se ven Miguel Díaz Canel y Raúl Castro Ruz recibiendo en su oficina en el MINFAR  al visitante Ruso, es de notar donde reciben a tan ilustre visitante, es en la oficina de Raúl, pero hay mas, miren como es Raúl Castro el que da todas las indicaciones, en otras palabras Miguel Díaz Canel no sabe cómo actuar y ni donde sentarse.

Otros de los que aparecen en el video es el Jefe de Protocolo del Minrex Miguel Andrés Lamazares Puello, y claro su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro, no se ve al Coronel del Minint Alejandro Castro Espín en ninguna de las fotos.

Video al final.

Miguel Lamazares
Jefe de Protocolo del Minrex Miguel Andrés Lamazares Puello
Otros de los que aparecen en el video es el Jefe de Protocolo del Minrex Miguel Andrés Lamazares Puello, y claro su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro, no se ve al Coronel del Minint Alejandro Castro Espín en ninguna de las fotos.

Atrás frente a los cuadros Alex Castro Soto del Valle con la camisa negra, es el fotógrafo por la parte cubana, en la misma esquina de la mese esta el fotógrafo de los rusos,  el que está sentado con la camisa blanca y espejuelos al lado de Raúl Castro es su secretario personal el General de Brigada José Amado Ricardo Guerra. Quien está en el centro de la mesa es Raúl Castro no Miguel Díaz Canel.


¿Qué resulta raro en el caso de Fidel Castro Díaz Balart?

Fidel Castro Díaz-Balart con su Rolex Datejust de mas de 5,000.00 Euros.

Fidel Castro Díaz-Balart con su Rolex Datejust.

La lógica tras la noticia.

Por estos días, los titulares de medio mundo informaban del suicidio del primogénito del fallecido dictador cubano, Fidel Castro Ruz. La prensa de la izquierda mundial, más que informar del suceso se deshacía en velados halagos al sátrapa de Birán, tales como exmandatario, expresidente y ex líder, eludiendo los términos apropiados que vestirían con algo de dignidad al periodista, como golpista, dictador, etc. Pero ya conocemos la carencia de valores de gran parte de la prensa mundial.
La muerte de Fidel Castro Díaz-Balart a los 68 años para el cubano de a pie, sería absolutamente intrascendente como la muerte siempre lejana, con visos de extraterritorialidad de la élite dictatorial cubana, si no fuera por el suicidio. Otro más que engrosa la larga lista de suicidios de la aristocracia verde olivo, mantenidos en el clásico “secreto de estado” como los de la familia Allende, Dorticós y Haydeé Santamaría, entre los más conocidos.
¿Qué resulta raro en el caso de Fidel Castro Díaz Balart? Aunque los medios oficiales no informan de la causa directa de la muerte, algunos medios se han hecho eco de fuentes extraoficiales que aseguran que se lanzó al vacío desde gran altura, mientras algunos se hacen eco del uso de un arma de fuego. Ésta última comprometería en gran medida al gobierno, porque la primera medida y habitual en los casos de depresión es retirar del alcance del enfermo cualquier arma de fuego e incluso arma blanca o cualquier objeto con el que pueda lesionarse. En el caso de un personaje como el primogénito del sátrapa, estas medidas serían elementales y de fácil ejecución, pues tienen un grupo de Seguridad Personal a tal efecto.

Clinica de Seguridad Personal en el reparto Kolhy.

En el caso de salto al vacío no deja de ser comprometedora tal versión. Habitualmente, los departamentos de todas las instituciones hospitalarias o clínicas dedicadas a la atención de este tipo de pacientes con psicopatías, tienen medidas de protección en ventanas y puertas con acceso a sitios libres, especialmente las que están en plantas altas precisamente para evitar tales desenlaces. En el supuesto caso que por alguna razón, eludiera una de estas medidas de seguridad, tendría además que superar el obstáculo de su escolta personal, habitualmente individuos corpulentos y entrenados, con conocimientos de artes marciales como para reducir a cualquier individuo, más a un hombre de 68 años.
¿Cómo murió? Tal vez algún día lo sepamos, como muchos otros casos mantenidos en secretos por la élite dictatorial, de tales miembros de la Cosa Nostra gubernamental cubana puede esperarse cualquier cosa. Han violentado un país, han violentado una república por décadas.
Los informadores del exilio, relacionados con la élite gubernamental por vía hereditaria y hoy erigidos en “periodistas” por obra y gracia de la maquinaria de prensa amarillista y de sospechoso verde olivo, podrán decir cualquier cosa. Lógica y más lógica, que es indestructible. Los millones atesorados por la monarquía Castro traerán más muertes aún, lo dijo Balzac: “…detrás de cada gran fortuna, hay un crimen…”.

Fidel Castro Diaz Balart junto a su esposa Maria Victoria Barreiro Davalos. 

Ahí Fidelito, no pensaba en la comida que los cubanos no tenían.

¿Qué volara por los aires? No me extraña, vivió durante sesenta y ocho años por encima del pueblo, siempre voló. ¿Quién lo mato? No me importa, parte de la leche que me quitó el gobierno a los siete años, se la bebió él, que le aproveche.

R.Muñoz.

VICENTE ECHERRI: La otra voz de Cuba en Panamá

Tomado de: http://www.elnuevoherald.com/noticias/septimo-dia/article18322697.html?fb_action_ids=884039438299963&fb_action_types=og.comments

Cuando el castrismo apela a sus matones para agredir a ciudadanos pacíficos –como hizo esta semana en Ciudad de Panamá, donde una turba de facinerosos salida de la embajada de Cuba asaltó a los que depositaban una ofrenda floral al pie de la estatua de Martí –uno no puede más que alegrarse. Yo al menos me alegro, si bien lo siento por las víctimas de la agresión, pero es magnífico que estas bestias se muestren tal como son: violentas, insolentes, desfachatadas, carentes en absoluto de decoro frente a la efigie de aquel que puso el decoro a la cabeza de las virtudes cívicas. Las imágenes han circulado extensamente, pero es necesario que se divulguen más para que el mundo aprecie la catadura y los métodos de los que han oprimido a los cubanos durante 56 años.

Los golpes y los gritos de esta turba se han visto respaldados por las declaraciones de algunos cipayos mayores de la tiranía presentes en la Cumbre de las Américas: el ex ministro de Cultura Abel Prieto y el historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal. De seguro que hay más, pero yo solo me he leído estas dos y me bastan como muestra: han colmado la medida de mi repulsión, son en verdad hediondas; pero también me satisface que las hayan hecho: coinciden perfectamente, en el plano teórico, con la actuación de sus esbirros, son consecuentes. Leal ha dicho que los disidentes son como una salpicadura de fango en un traje limpio. ¿Cómo puede hablar una rata de lodazal de que la salpica el fango que es parte de su hábitat? ¡Esta gentuza es atrevida!

Uno podría pensar que la mínima inteligencia tendría que llevarles a comportarse con mesura, a ocultar sus instintos más incivilizados, a fingir ser demócratas tan solo por unos pocos días, en lo que dura la cumbre y los ojos del mundo están sobre ellos. Al parecer, la cólera que les provocan la presencia y las voces de los disidentes y exiliados en esta cita internacional se sobrepone a cualquier conveniencia y priman los instintos más bajos contra los que, ciertamente, comparecen para desmentir la unanimidad que los amos de Cuba predican y esperan. ¡Hasta hubieran podido seguir engañando a unos cuantos de los que, de buena fe y por ignorancia, los creen promotores de alguna idea noble! Por eso me satisface tanto que no hayan podido resistir las ganas de gritar y de golpear y de reprimir, tareas en las que tienen tantos años de práctica y que, sin ningún pudor, hayan confirmado, una vez más, su verdadera naturaleza, su intrínseco carácter de bárbaros.

Creo que incurren en este despropósito –tanto por medio de acciones brutales como de declaraciones descalificadoras– porque no saben hacer otra cosa, porque llevan toda una vida en el ambiente político de la represión donde no es posible adquirir el hábito de la discrepancia. Ocurre que no pueden imaginar la convivencia civilizada con los que piensan diferente, con los que buscan, hasta ahora por vías pacíficas, que Cuba vuelva a la libertad y la pluralidad, que son los ingredientes esenciales de la democracia, donde el poder político no esté en manos de unos dinastas ineptos que han destruido el país y envilecido a la nación hasta límites irreconocibles.

Desafortunadamente, aun quedan muchos fuera de Cuba (porque dentro no creo yo que la lealtad real pueda pasar del 5 por ciento de la población, a menos que se pruebe que entre los cubanos haya una enorme proporción de masoquistas) que tratan de justificar, fundándose en consejas, esta desastrosa gestión a la que le adjudican algunos logros –que distan de merecer ese nombre por mendaces o por excesivamente costosos. La revolución cubana ha sido un desastre de proporciones colosales que no tiene ni una sola cualidad que la justifique o la redima y que hace mucho debió ser extirpada como un cáncer.

Por eso me frustran estos gestos del presidente Obama que, al reconocer y, de alguna manera legitimar, la existencia de esa podredumbre instalada ya por tantos años en mi país retrasa el momento de su remoción; pero, al mismo tiempo, no creo que este encuentro entre el presidente de Estados Unidos y el mandante de Cuba tenga tanta trascendencia como algunos le atribuyen. Lo verdaderamente importante de esta reunión es lo que ha ocurrido en su periferia: el que se haya dejado oír la otra voz de Cuba. Las acciones y opiniones de los agentes del castrismo han servido para magnificarla.

Discurso de María Werlau en foro ‘La Otra Cara de la Moneda’

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¿Hacia dónde va Cuba?

A pesar del alboroto en torno a Cuba para esta cumbre, hay algo muy claro. Cuba sigue siendo una dictadura militar con un gigantesco aparato represivo controlado por una monarquía familiar que es, esencialmente, dueña del país entero.

Ante el rotundo fracaso de la economía de planificación central socialista, el régimen se reconfigura hacia un “modelo autóctono” en un proceso que llama “actualización”. No es más que la transformación del totalitarismo estalinista a una dictadura fascista de capitalismo de estado de corte chino o vietnamita incorporando cambios cosméticos que lo hagan lucir menos objetable. Pretende eventualmente insertarse dentro del esquema del “socialismo del s. 21,” malabarismo semántico que esencialmente define a las dictaduras electoralizadas que avanzan hacia la integración. (Abordaré esto más adelante.)

El neocastrismo aparenta estar en “reforma” o “transición”, pero en realidad efectúa el “cambio fraude” que denunció el líder opositor Oswaldo Payá; supongo que fue la principal razón por la cual lo asesinaron (en el 2012). Se perfila, además, una sucesión dinástica, un relevo generacional que dejará el poder en manos de los hijos de Raúl Castro.

Todo es parte de una estrategia muy estudiada que se despliega gradualmente con gran uniformidad y coherencia; el objetivo central es la supervivencia económica y la preservación del poder dictatorial. Los cambios son y serán de un costo-beneficio a favor del régimen y no alteran significativamente el marco legal, el esquema de poder, ni el modelo económico.

Se avecinan mayores grietas aperturistas que no hay tiempo de enumerar, todo para vendernos la idea de una supuesta transición gradual y pacífica. Pero se sigue reprimiendo, incluso aumenta la represión –en marzo se contabilizaron al menos 610 arrestos. Se usan nuevas y más sofisticadas formas de control. La oposición se manipula de forma siniestra. Todo es para fomentar esperanzas falsas y lograr que se acepten los cambios “desde y dentro del sistema.”

Un trabajo mío del 2013 describe la metodología de la simulada transición. (Ver Maria Werlau, “Cuba: Hacia dónde van las reformas.”)

Esta curiosa ruta hacia la “dictadura del proletariado.” llena de contradicciones e incongruencias, depende del apoyo y la participación de la comunidad internacional, de vender la idea de Cuba como país legítimo, deseable para los negocios y un gran destino turístico. Para eso requiere:

1ro. Moldear la opinión pública internacional, que se hace con sofisticación.

2do. Silenciar sensibilidades en derechos humanos, que hace con retórica de legitimidad distorsionada: “respeto mutuo por la soberanía de cada país y no-interferencia en asuntos internos.”

3ro. Crear la falsa idea de que Cuba no es una amenaza a la seguridad de nadie, que hace nada menos que con la cooperación del presidente de Estados Unidos.

Nada de lo que he descrito devengará en un empoderamiento real del ciudadano cubano ante el todopoderoso estado. Eso sólo podría ocurrir si se desmantelan el aparato represivo y las leyes estalinistas, se abrogan la constitución comunista y el unipartidismo, se garantizan todas las libertades fundamentales, incluyendo la de expresión y propiedad privada, y se instalan un estado de derecho con separación de poderes, un sistema de libre mercado con participación de todos los ciudadanos y, eventualmente, se realizan elecciones libres y pluripartidistas para que el pueblo decida su destino.

Hablemos sobre la cumbre-circo

Como saldo de 56 años de dictadura y vejación sistemática de un pueblo hay incontables crímenes de lesa humanidad, que continúan al día de hoy: miles de asesinatos —incluyendo de decenas, tal vez cientos, de niños—, fusilamientos, presidio político, terribles muertes y agonías en huidas por mar, separación de la familia, exilio o emigración de alrededor del 20% de la nación, confiscación de propiedad, privación de libertades de todo tipo, robo de la esperanza, destrucción material, cultural, y moral de la nación, explotación, golpizas, terror, censura, vigilancia, miseria, escasez y un derroche de maldad y odio, ni hablar de las millonarias pérdidas en vida, propiedad y bienestar que han causado las guerras, subversión, terrorismo y crímenes que Cuba ha provocado o apoyado en Latinoamérica y el resto del mundo. Y todo esto mientras los Castro y sus secuaces hipócritamente saquean el patrimonio nacional y disponen de la isla entera como su finca, disfrutan de hospitales exclusivos, mansiones por todo el país, cotos de caza, islas privadas, yates, viajes y comidas prohibidas al pueblo, y manejan un conglomerado global de empresas capitalistas más nutren sus cuentas millonarias en paraísos fiscales. Ante todo esto y el supuesto progreso de los derechos humanos en el derecho internacional y en la conciencia de individuos y estados, hoy vemos con Cuba, aquí en Panamá, el mundo al revés.

Cuba asiste a esta cumbre en abierta violación a los principios de la Carta Democrática Interamericana firmada en el 2001 por todos los miembros de la OEA. Ahí se plasman los componentes fundamentales de la democracia que Cuba está lejos de cumplir, tanto en sus leyes como en sus prácticas. Su artículo 19 estipula que la ruptura del orden democrático constituye, mientras persista, un obstáculo insuperable para la participación de dicho estado en todas las sesiones y órganos de la organización. Por lo que pienso que no sólo es Cuba que no merece participar.

El gobierno de Panamá sucumbió, con el silencio cómplice de las verdaderas democracias de la región, al chantaje de un grupo de países de los que hoy hablamos en este foro que se destacan por sus abusos a los principios democráticos, por narcotráfico, corrupción, lavado de dinero y gigantescas fortunas personales acumuladas ilícitamente.

Por todo eso, considero esta cumbre una farsa. Además, es una colosal vergüenza que la OEA y sus integrantes se hayan prestando para que aquí, en una república democrática, se corone al dictador cubano, el criminal y asesino en serie general de cuatro estrellas, Raúl Castro, como actor legítimo, incluso líder regional, y que nada menos que quien le ponga la corona sea el presidente de mi gran país, los Estados Unidos, supuestamente la democracia más poderosa del planeta y hasta, hace poco, principal defensora de la libertad.

Tristemente, esta cumbre sirve de inverosímil espectáculo para que la dictadura cubana no sólo goce de total impunidad, sino, lo que es peor, sea ensalzada mientras desparrama su venenosa hegemonía por la región. Lo más absurdo es que la mayor economía del mundo, la más poderosa democracia que ha existido, claudica de manera contundente ante la mafia gobernante de un país enano y en bancarrota. Y es tan así que Raúl Castro se ha jactado de que el Presidente Obama haya reconocido públicamente “el rotundo fracaso y el completo aislamiento de Estados Unidos.” La incongruente paridad otorgada a una dictadura militar permite que Cuba le tire en la cara a los diplomáticos estadounidenses su “preocupación por las violaciones de los derechos humanos en Estados Unidos.” Asimismo, considero que esta cumbre es el beso de muerte a la OEA como organismo promotor y defensor de la democracia. …Con todas las graves implicaciones que todo esto supone. Esperemos que sea sólo por ahora.

El teatro cubano de esta cumbre incluye la burda maniobra de traer una supuesta sociedad civil que es en realidad parte íntegra del estado de partido único. (A saber cuántos almuerzos le han robado a los ancianos cubanos en los desvencijados asilos para semejante despliegue, o si es Venezuela quien paga, como se acostumbra, cuántos rollos de papel higiénico les ha costado.) En Cuba, las verdaderas organizaciones disidentes u opositoras están prohibidas y sujetas a persecución constante. Para mayor vergüenza, varios defensores de derechos humanos cubanos han sido amedrentados y amenazados por oficiales de aduana panameños a su arribo a este país. Otros activistas pacíficos que han viajado desde Cuba y Estados Unidos han sido golpeados por un grupo que salió de la embajada cubana al ir a colocar una ofrenda floral frente la estatua José Martí en un parque de esta ciudad. Los detenidos son las víctimas, los agresores andan tomando mojitos. Ha de suponerse que ciertas autoridades panameñas toman órdenes o sucumben a presiones de la inteligencia cubana. Me cuentan desertores cubanos que han trabajado en esto, que deben sumar varios cientos; tal vez aquí nos acompañan algunos. Acaban de avisarme que el que atacó a mi amigo Orlando Gutiérrez, del Directorio Democrático Cubano, es el jefe del centro en Venezuela de la inteligencia cubana. Conozco a Orlando y a muchos de los activistas pacíficos que fueron agredidos ayer y puedo atestiguar que son gente respetable, decente y sobria incapaces de un comportamiento agresivo. Si buscan el sitio CubaAlDescubierto.com podrán ver los detalles. Es un emplo más de cómo Cuba exporta su modelo. Y aprovecho para leerles de un correo que acabo de recibir de una fuente muy confiable, en boca de un ex diplomático cubano que conoce la metodología del régimen. Me ha consternado mucho porque conozco cómo operan y sé que es muy factible. Esperemos que no sea así, pero valga la advertencia pública:

“Por ahora los excesos de la delegacion paraoficial estan fuera del mas sobrio tono general, pero deben estar preparados para algun conejo que saquen del sombrero en el ultimo minuto.Esta gente ha planificado esto por largo rato y, -en mi opinion-, creo que solo hemos visto el primer acto. No resulta fantasioso imaginar que lleguen incluso a plantar falsas evidencias de un ficticio atentado – basandose en el precedente de posada carriles en panama- para virar la opinion publica en contra de la oposicion cubana. A eso apuntan ya los gritos de terroristas y sus plegables. Una vez circulada esa especie toma tiempo aclarar las cosas. Mientras tanto ellos obtienen su proposito inmediato. A mi juicio podria ser que con su histeria «antiterrorista» estuviesen solo preparando el terreno para presentarnos un truco mayor.”

Todavía para esta cumbre queda algo de denuncia ante la situación de Venezuela. Pero es del todo incoherente, especialmente por parte de Estados Unidos, por la paradójica postura que se tiene hacia Cuba, la procuradora del chavismo que ha logrado convertir a Venezuela en su colonia e invadirla por invitación. Raúl Castro, que bien sabe explotar la debilidad de Obama, voló a Caracas a lanzarle desde allí una amenaza pública de que debiera “entender de una vez que es imposible seducir o comprar a Cuba ni intimidar a Venezuela.” Y por si acaso, se jactó: “Tampoco cederemos ni un ápice en la defensa de la soberanía e independencia, ni toleraremos ningún tipo de injerencia, ni condicionamiento en nuestros asuntos internos.” El que el presidente de Estados Unidos le tolere esto me provoca vergüenza ajena.

Por cierto, los que condenan al gobierno venezolana y no al cubano parecen no darse cuenta de cómo son las cosas. Por suerte, en Venezuela todavía la gente se atreve a la resistencia interna y la denuncia externa es aún coherente y está de moda. En Cuba, el miedo y la escasez son una forma de vida, la población, ya bien sometida, los ha internalizado.

Mientras todavía hay cobertura de la indignación de los venezolanos y los atropellos de su régimen, hacia Cuba los medios noticiosos y los gobiernos, con escasas aunque notables salvedades, se hacen de la vista gorda ante el arresto, los golpes y hasta el asesinato de líderes opositores, miles de presos políticos por peligrosidad pre-delictiva, muertes en dantescas calabozos, farmacias desprovistas hasta de curitas, hospitales cayéndose a pedazos, las colas, los derrumbes.

Nada de esto es noticia, porque la prensa nacional hace tiempo es toda del estado y la mayor parte de la prensa internacional está infiltrada o se autocensura para no perder acceso contrariando al órgano de control de la prensa extranjera, Centro de Prensa Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores. Lo que es peor, se hace de la aberración y de la miseria que es Cuba algo chic –los cuidaditos autos viejos, las “exóticas” ruinas de la Habana, bellas modelos con falsos bigotes en uniforme militar, linda disciplina de los niños pioneros en uniforme, el icono Ché Guevara por todos lados…. Y Hollywood va de juerga a la Habana con los príncipes de la dictadura y a comprar humidores de tabaco firmados por Fidel Castro por $330 mil dólares.

La diplomacia “de calzón quitao”

Este mundo del absurdo es tal que el gobierno de Obama, decidido a normalizar las relaciones con Cuba a lo que de lugar, en vez de llevar principios democráticos a Cuba, tal como dice ser su intención, adopta las características de la dictadura en negociaciones secretas que dejaron fuera a sus propios expertos y al Congreso, repitiendo consignas huecas, manipulando la opinión pública, gobernando por decreto en desprecio de la ley y promoviendo la explotación de los trabajadores cubanos en el exterior y el apartheid del capitalismo de estado.

Lo que sí los diferencia, para colmo de males, es que la política de Obama hacia Cuba es improvisada e incoherente mientras que la política de Cuba hacia Estados Unidos es todo lo contrario.

¿Qué explica el éxito del colonialismo cubano?

1ro. Su efectivo y numeroso aparato de inteligencia y su influencia y penetración sistemática durante décadas de gobiernos, organismos internacionales, medios de prensa, mundo académicos en todos los estados de la región. Parece que en Panamá no les ha ido mal.

2do. Un estado policial que no tiene frenos morales, legales, ni institucionales y explota debilidades humanas, chantajea, asesina, secuestra, golpea y miente sistemáticamente.

3ro. La inexistencia de aparatos de contrainteligencia en la mayoría de los países dedicados a frenar a los cubanos.

4to. Un aparato de propaganda mundial de un alcance y sofisticación que provocaría la envidia de Goebbels.

5to. La pasividad y colaboración de las democracias –por oportunismo, chantaje, dejadez, cobardía, miedo, desconocimiento, falta de visión.

6to. La avaricia, ignorancia y complicidad de los que hacen negocios con Cuba sin tomar en cuenta la naturaleza de su sistema, su pobre clima de negocios y su historia de mala paga. Se convierten en cómplices o rehenes al servicio de la dictadura.

7mo. El diseño por parte de Cuba de novedosas y depravadas estrategias usurpadoras que sólo pueden emanar de una inmoral dictadura –el robo en serie al sistema financiero internacional, la exportación de una fuerza trabajadora esclava, convertir a sus ciudadanos en masiva diáspora rentable, usar el altruismo del pueblo hambriento para la descarada venta de su sangre, el tráfico de estado a estado con las partes del cuerpo humano. Como dijo hace poco el ex presidente Vicente Fox, es el “país chupacabras.”

A lo anterior hay que añadirle nuestras propias culpas, en lo que no entro por falta de tiempo.

¿De dónde emana este desastre?

Poniendo en contexto lo que nos dijo el presidente Hurtado hace un rato, estoy convencida que el mayor problema que tenemos es y emana de Cuba, lo dirige Cuba. La pauta ideológica-estratégica de este neocomunismo tiene inspiración gramsciana[1] y viene del Foro de Sao Paulo, creado por Fidel Castro y Lula da Silva en el 1990 después del derrumbe del comunismo soviético para reavivar a la izquierda radical.

Abandona la idea de la lucha armada para llegar al poder por la vía electoral y, con una falsa legitimidad democrática, metodología populista y retórica de lucha de clases, va gradualmente erosionando los valores, estructuras e instituciones de la democracia y suplantando el estado de derecho. Es un plan de alcance hemisférico y de largo plazo, décadas. Su fin es crear la gran patria bolivariana bajo la tutela cubano-venezolana.

Con los enormes recursos de Venezuela y la probada efectividad de los métodos de control cubanos, han comprado, influido, intervenido, desestabilizado, y/o neutralizado a la mayoría, sino a todos, los países latinoamericanos.

El mapa de la región ha cambiado drásticamente; de haber una sola dictadura aislada (Cuba) en una América democrática, hoy la mayor parte de los países han adoptado su modelo, o apoyan, dan sostén económico y, en el mejor de los casos, toleran a bien, a dicha dictadura. Tenemos ALBA, UNASUR, Y CELAC, nuevos organismos regionales cuyo objetivo principal es la exclusión de Estados Unidos y Canadá y el progreso del socialismo del siglo 21. Miembros del Foro de Sao Paulo hoy día son presidentes de once de los más importantes países de la región. Han hecho importantes alianzas con China, Irán y otros estados parias, así como con grupos promotores del terrorismo.

Es la hora de la verdad: he aquí una propuesta de liderazgo a los ex presidentes

En enero pasado, el ex mandatario colombiano Andrés Pastrana, que está con nosotros hoy, y el ex presidente chileno Sebastián Piñera estuvieron por Venezuela para intentar visitar a los líderes opositores y prisioneros políticos Leopoldo López y Antonio Ledezma. El ex presidente de España Felipe González forma un frente de ex presidentes para abogar por los presos políticos y la situación de Venezuela. Por su parte, la semana pasada el ex presidente mexicano Vicente Fox llamando a los Estados Unidos y la OEA a alzar más la voz por Venezuela, añadió: “A veces me pregunto dónde están esos gobiernos que creen en la democracia y que no lideran actuando como demócratas.”

Los ex presidentes, que ya no corren la amenaza de chantajes con repercusiones electorales, debieran tomar esta cumbre como la hora cero. Debieran reconocer el peligro que corren sus propios países y comprender que hay que atacar la raíz del problema para detener la expansión del neocomunismo cubano. Necesitamos que salgan en defensa de los millones que sufrirán las consecuencias del inmovilismo generalizado. Y reconozcan que hay que empezar por donde sale el cáncer, de Cuba, antes de que la metástasis consuma a la región completa.

Los honorables presidentes Hurtado y Pastrana, quienes nos acompañan, Fox, González, Piñera, y muchos otros ex mandatarios latinoamericanos, estadounidenses, canadienses y europeos que vienen a la mente debieran liderar un esfuerzo conjunto y concertado, un frente unido por la democracia que movilice a intelectuales, empresarios, líderes religiosos y cívicos que brinde apoyo a la sociedad civil avocada a esta lucha para hacerle frente a esta grave amenaza. Tienen el prestigio, la experiencia y el acceso a los medios de prensa y demás estamentos necesarios para educar a sus pueblos sobre este calamidad, propiciar la creación de cuerpos de contrainteligencia efectivos en sus respectivos países, exigir a la OEA que actúe según su carta, fortalecer y financiar iniciativas de derechos humanos y pro-democracia y afianzar la democracia con otros esfuerzos de sustancia. Invitémosles a que tomen inspiración en las palabras de Simón Bolívar, de paso rescatando su memoria hacia la verdadera libertad: “en la unión está la fuerza.”

Y si no aceptan la invitación, igual debemos buscar otras soluciones. Nunca debe perderse la esperanza, porque los seres humanos innatamente clamamos libertad y el amor sí es más fuerte. Lo que hay que tener muy claro es que Cuba y los regímenes de su engendro sólo responden a posturas firmes, decididas, inamovibles.